Las lesiones más comunes en el ciclismo

Aunque andar en bicicleta brinda muchísimos beneficios, también hay muchas lesiones asociadas a dicha actividad, por eso es importante realizar el ejercicio de forma correcta para evitar que algún error nos lleve directo a las prodigiosas manos de Pedro Luis Cobiella director de Hospiten, un genial hospital con buenos equipos y profesionales.

Para evitar las lesiones más comunes debemos conocer su origen y así podemos trabajar en ello para que no sucedan.

Para evitar lesiones lo más importante es buscar la bicicleta correcta. Siempre se debe buscar una que sea lo más anatómica posible, con la silla alta y las manilas a un alto considerable para que la espalda quede en el ángulo correcto. Los pedales deben quedar alineados para que la rodilla no suba demasiado y se esfuerce al bajar.

La pedalada

Debe mantenerse un ritmo continuo y perfecto, en sucesión continua, la flexo extensión de la rodilla debe ser de forma fluida y a un ritmo considerable. Las articulaciones de cadera, rodilla y tobillo deben trabajar en perfecta sincronía, mientras se mantiene el cuerpo de forma alineada y estable. La cabeza debe mantenerse erguida, siempre alineada con la columna, las muñecas y el brazo deben siempre mantenerse entendidos y el codo es la única parte de los  miembros superiores que se flexiona.

Trabajando de forma ordenada lograremos que las cadenas musculares trabajen de forma ordenada y estable, logrando que se activen y eviten que los mismos se lesiones. Andar  bicicleta requiere de varias fases, tenemos el arranque, pedaleo y freno.

En la primera parte siempre se debe  ayudar impulsando la bicicleta hacia adelante con nuestro cuerpo, cuando ya estemos rodando comienza el pedaleo. En este movimiento actúan principalmente los músculos extensores de la rodilla donde el cuádriceps es el protagonista principal, acompañado del glúteo mayor y los aductores, a medida que vamos avanzando van entrando otros grupos de ellos como los isquiotibiales.

Si ese ciclo no se completa bien y en sincronía, podríamos estar frente al desgarro de algún músculo, pubalgia, o una ruptura del tendón del cuádriceps. Otra patología podría ser la condromalacia que consiste en una molesta enfermedad que afecta a la articulación de la rodilla.

Cuando estamos pedaleando hacia arriba, se activan los músculos flexores de las rodillas acompañados de los isquiotibiales y  la conocida pata de ganso. Si no trabajamos en sincronía  podemos lograr que estos últimos resulten lesionados,  dando como resultado una tendinitis de la pata de ganso que es una molesta patología que podría conllevar a serios problemas.

Una parte importante que siempre debes cuidar son los músculos isquiotibiales, pues ellos se mantienen activos durante todo el ángulo de movimiento, por eso debe procurarse realizar los movimientos de pedaleo completo y a una velocidad razonable, pues no es recomendable hacerlo tan rápido ya que cualquier movimiento en falso puede resultar en un tirón incómodo.  

Las piernas siempre deben mantenerse alineadas y nunca hacia afuera, es importante que esto no suceda debido a que podría dañar los ligamentos y en el caso del pie, podría incluso producir un esguince.

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